viernes, 21 de julio de 2023

La princesa

 Cuando tienes más de 40 grados de temperatura y sientes que algo te va a pasar, pasan muchas cosas por tu cabeza. Tal vez es una tristeza o una tragedia que te tenga que pasar algo malo para recordar y ver cosas que no veías o no querías ver o recordar. Cuando estaba en medio de alucinaciones y sin fuerzas y con ganas de morirme, primero me di cuenta que aún siento, aunque cada vez estoy más muerto por dentro, aún hay sentimientos adentro de mi, y justo cuando más mal me sentía, recordé a la que vamos a llamar “la princesa”. 

La princesa llegó a mi vida hace más de un año, y llegó para hacerme sentir y recordar cosas que nunca había sentido. Hace unos días soñé con estar escribiendo esto y en mi cabeza y en mi sueño quedaba muy bonito y muy emotivo, pero la realidad es que olvidé todo lo que quería escribir, así que vamos a improvisar. 

La princesa llegó a mi vida como un huracán en forma de paz, y me dio lo que nadie me había dado. Ganas de vivir y ganas de querer estar con alguien para hacerla feliz. No sé cuál fue el momento exacto en que se ganó mi corazón, porque sería mentir, pero si me pudiera quedar con un sólo momento de todo lo que vivimos juntos en esos casi 7 meses de relación, me quedaría sin dudarlo, con nuestro primer día de novios, o más bien, con el día que le pedí que fuera mi novia. Fuimos a cenar a un lugar muy bonito, mi idea era, saliendo buscar un lugar en lo alto, y en mi carro, quitarle la capota y leerle una carta que había escrito días antes, donde decía todo lo que me estaba haciendo sentir. Todo iba bien, pero la princesa era muy especial y algo le cayó mal en la comida y fuimos a dar al hospital, estuvimos como 3 horas, fue una locura, pero mi princesa era fuerte y logró recuperarse rápido y la llevé a su casa. Antes de dejarla, tenía que leerle lo que le escribí, y así lo hice, fui línea por línea, diciéndole todo lo que sentía por ella, pero mientras lo hacía, me daba cuenta que lo que sentía por ella, era real, era verdadero, y me di cuenta que en muy poco tiempo se había ganado mi corazón. Sabía que la carta terminaba pidiéndole que fuera mi novia, tenía muchos años que no le pedía a alguien eso y nunca lo había hecho de esa forma, mientras le leía la carta, se me hizo un nudo en la garganta porque tenía mil sentimientos encontrados y porque de verdad la quería y la quería a mi lado, se me salieron las lagrimas cuando me dijo que si quería ser mi novia, ella estaba muy nerviosa porque no esperaba todo lo que había preparado, y bueno, esa noche comenzamos un camino que fue corto pero intenso, un camino que me hizo darme cuenta de muchas cosas, un camino que disfruté a su lado y un camino que siempre se quedará guardado en mi corazón. Cuando te enfermas y sobre todo cuando la pasas mal, o cuando sientes que tu final está cerca, vienen a tu mente muchas cosas, y vino a mi mente ella, la princesa que me hizo feliz el tiempo que estuvo conmigo y yo la hice aún más feliz, de eso estoy seguro. No fue un cuento con final feliz, la vida es así, y aunque el final estuvo muy lejos de ser feliz, en el tiempo que fuimos y estuvimos, pudimos estar y pudimos ser, y mientras fuimos y estuvimos, logramos ser felices. Y aunque ya no estamos, ni somos ni seremos, la princesa que me hizo sentir vivo se recordará con eso que recordé cuando más mal la pasaba, porque aunque nunca he necesitado de nadie, ella estuvo en muchos momentos, y recordé los días y las noches donde estuvimos juntos, donde en sus brazos me llenaba de energía y de vida, los días en los que yo no me aguantaba a mi mismo y ella me aguantaba, ella supo ganarse mi corazón y me dio mucha paz y tranquilidad, algo que nadie me había dado, nuestro cuento parecía sin fin, pero a veces lo bueno dura demasiado poco, y hay que disfrutarlo mientras se pueda, y creo que eso hicimos. Mi cuento con mi princesa no tuvo final feliz, al contrario, pero antes de quedarme con lo malo y poder decir mil cosas, prefiero quedarme con la satisfacción de que la hice intensamente feliz, la hice una mejor mujer, una mejor persona y logré sacar una de sus mejores versiones de su vida y ella de la mía, fue recíproco todo, y lograr eso, en este mundo tan podrido, es un lujo que ya no cualquiera puede darse, la princesa siempre guardará un lugar en mi corazón bien especial, porque lograr hacerte sentir cuando yo pensé que ya no sentía nada en mi corazón y revivirme por dentro, fue una locura, y con eso me quedo, gracias princesa, no te había escrito ni pensado después de casi un año, desgraciadamente tuve que enfermarme bastante fuerte para ver muchas cosas, pero como todo en mi vida, no me arrepiento de nada, y creo que el tiempo sana, y el tiempo pone muchas cosas en su lugar, nosotros no estábamos destinados a estar juntos, y probablemente nunca leas esto, normalmente no tiendo a abrir mis sentimientos ni a abrirme con nadie, pero si algún día lo lees, espero que lo hagas con una sonrisa y espero que tú también recuerdes aquel día donde nos hicimos novios, ese día, que tuvo de todo, me di cuenta que eras una persona que quería tener en mi vida por mucho tiempo, y aunque no se pudo, yo siempre me quedaré con aquel día donde me hiciste llorar de alegría porque mi corazón explotaba de amor por ti.