sábado, 31 de octubre de 2020

2020

 Parece que fue ayer cuando estábamos con nuestras familias brindando por un mejor año, por un nuevo comienzo, con metas y expectativas del año que comenzaba, con muchos propósitos por cumplir, con ilusión, con alegría, dejando atrás lo hecho el año que pasó y poniendo todas las ganas al año que estaba por venir, el 2020. Nadie estaba preparado para lo que venía, una pandemia que cambiaría el mundo y la vida de las personas, meses de miedo, de terror, de incertidumbre, de soledad, de tristeza, pasaban los días y más y más gente iba enfermando, muriendo, parecía que pasaríamos una cuarentena de 15 días y han pasado meses, meses que parecen no tener final. Se han ido familiares, amigos, conocidos, gente joven, mayor, de todas las edades, ha sido una locura. Hay gente que desde el día 1 hace su vida normal como si nada pasara, hay gente que ha tomado todas las medidas de seguridad y se ha cuidado por su familia, cada persona ha tomado las cosas y las circunstancias de diferente manera. Mucha gente vive de ansiedad, de soledad, esperando que el año termine y todo cambie, cuando esto no es de tiempo, sino de conciencia, si todos tuviéramos un poco de conciencia, estaríamos muchos mejor, pero tristemente cada quien piensa en sus propios intereses y por eso la situación no cambia y parece que no cambiará en los próximos meses. 


El 2020 ha sido un año complicado para todos, un año que apuesto que nadie hubiera querido vivir así, pero las personas que mejor la pasan son las que mejor se adaptan a los cambios. En lo personal, ha sido un año de aprender a vivir en soledad, de cerrar ciclos en muchos sentidos con personas, cosas y hábitos que no me hacían bien. Dejé de beber, de salir, me enfoqué en hacer ejercicio y dinero. Mi cuerpo está en su mejor forma, no sólo por verme bien, sino por salud, mis defensas cada vez están más fuertes, y aunque muchas veces mi mente quiere ser débil, todos los días trato de hacer las cosas de la mejor manera para seguir creciendo. Y he utilizado mi tiempo libre para hacer dinero en lo que ya hacía pero que puede hacer más profesionalmente, las apuestas, actualmente retomé un negocio que inicié hace años y que abandoné y ahora lo retomé y mi mini negocio de vender pronósticos deportivos, cada vez crece más y más y espero poder cerrar el año con un gran regalo para mi. La vida es así, o te enfocas en lo bueno dejando lo malo atrás, o no avanzas. Este año nos ha dejado un gran aprendiza a todos en todos los sentidos. Este año me ha enseñado a dejar atrás todo lo que no me hacía bien, por más que me aferrara, por más que lo quisiera, había cosas,hábitos, personas, que me hacía daño, y que al soltarlas, mi vida se quedó en completa paz. Dicen que la soledad es adictiva, a veces pienso o quisiera tener a alguien que me complementara, pero eso es lo menos importante de algo importante. A estas alturas del año y de mi vida, tengo claras mis metas y mis expectativas, sé lo que quiero y lo que no quiero jamás regrese a mi vida. Y lo más importante para mi, es seguir creciendo en todos los sentidos, cada día fortaleciendo más mi mente y mi vida, con mi mamá a lado y las pocas personas que siguen en mi vida, deseando que todas las personas que están pasando por un año difícil, puedan salir adelante. 

Ha sido un año donde se ha puesto a prueba al ser humano, pero ha sido un año en el que todos aprendimos a ser más fuertes. Vendrán tiempos mejores. 

jueves, 14 de febrero de 2019

El orgasmo...

El orgasmo de una mujer
no se obtiene cuando le quitas la ropa, o cuando tocas su cuerpo.
El orgasmo de una mujer comienza
cuando le mandas un mensaje,
diciendo que pensaste en ella
para empezar el día.

Comienza cuando la ves,
y en vez de hablar sobre ti y tu día,
la escuchas, la haces sonreír,
sostienes su mano,
la miras a los ojos en lugar de quedarte en el celular.

El orgasmo de una mujer no comienza sin ropa,
ni en la habitación de un motel,
comienza en las pequeñas cosas,
cuando la etiquetas en una frase que viste en redes sociales, en aquella broma que hiciste cuando lo único que quería ella era llorar.

¡El orgasmo no es habilidad física,
es sensibilidad emocional!
No es sostener el cabello,
y hacer que se sienta segura,
es tomar su alma
y no soltarla nunca."

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Querer con huevos


A mí me enseñaron a querer con huevos, me dijeron que las cosas se arreglan, que lo que se rompa no se tira, que cuando quieres a alguien te quedas hasta el final, hasta agotar todas las opciones, hasta que el cansancio se pose sobre tus cejas.

A mí me enseñaron a querer a lo pendejo, a ser valiente, a no medirme y entregar el corazón por completo aunque jamás regrese de la misma manera, me enseñaron a darlo todo sin esperar nada a cambio.

A mí me enseñaron que estar con alguien es el compromiso más grande que puede haber, que las mariposas en el estómago y esas mamadas son lindas pero no lo son todo, que a veces el amor también requiere sacrificios y aguantar tormentas.

A mí me enseñaron que ya no estoy para amores mediocres, que ser intolerante con los amores medianos, que esos que usan pretextos como la lluvia, distancia, trabajo, familia y falta de tiempo no tienen espacio en mis días y en mi vida.

A mí me enseñaron a querer con huevos, a sentarme bajo la sombra de los árboles, a tener citas bajo las estrellas, tardes en columpios, caminatas sin rumbo, pláticas en la madrugada, paseos en el parque o idas a la playa, a mi me enseñaron a amar a la antigua. 

A mi me enseñaron a querer sin miedo, a enamorarme como si fuera la primera vez en cada ocasión, porque me da más miedo convertirme en lo que me hizo daño y andar escondiéndome cada que el romance toque mi puerta. 

A mi me enseñaron a querer con huevos, a no prostituir mi cariño, a valorar mi soledad para que solamente pueda quitármela quien también sepa querer con huevos. 

viernes, 15 de julio de 2016

Dulce hechicera...

Nacieron en años distintos, tal vez en épocas diferentes. Pero cuando hablaron por primera vez parecía que ya se conocieran de antes. Su manera de pensar de ella era de una mujer madura, lo que a él lo hacia sentir como un niño, menuda ironía. Si él no supiera de su belleza y sólo se guiara por sus palabras, podría decir que lo ha hiptonizado esa pequeña y dulce hechicera...
Hablaron de muchas cosas y tenían un gusto en común; el escribir. Él le dijo como se desnuda a una mujer, pero ella desnudó su alma y su pensamiento...

sábado, 28 de marzo de 2015

Si decides quedarte...


Había una vez una mujercita que con el paso del tiempo jamás llegué a pensar en que fuera a ser tan especial para mi... Y es que ella y yo tenemos un gusto que nos identifica. Mientras ella lee mil historias de amor inspiradas en personajes que la hacen volar su imaginación y trasladarse a otra dimensión soñando con que alguna historia alguna vez la viva ella, a mi me gusta escribir para plasmar con letras todo lo que ella sueña y algún día vivirlo juntos.

Pero como en toda historia trágica de romanticismo no todo puede ser perfecto. Y es que si el amor fuera perfecto y fácil, cualquiera lo tendría, y lo que fácil se tiene, fácil se va.
Dicen que cuando le entregas tu amor y tu confianza a alguien, la otra persona tiene un poder sobre ti, que cuando llega a equivocarse puede hacer pedazos tu corazón. Bajo esa circunstancia la conocí, desconfiando de todo y de todos. Y es que quien dijo que era fácil vivir en un mundo donde te exigen perfección, donde estás rodeado de hombres y una madre que a tu edad no comprende todo lo que pasas, donde te limitan a muchas cosas y tu lo único que quieres es tener un poco de libertad y equivocarte las veces que sean necesarias. Donde a la gran mayoría de las personas les muestras una cara de fortaleza, pero en la que tal vez en el fondo eres sólo una niña con un gran corazón y con una sonrisa tan perfecta que no la merece cualquiera.

La primera impresión es la más importante para muchos, yo ha ella la he conocido de muchas impresiones, y a medida que la conozco y la conozco, más quiero conocerla, pero ella tiene una barrera muy grande en su corazón que es difícil hacerlo, y lo entiendo, si ya te fallaron y lastimaron una vez, no querrás volver a sentir ese sentimiento nunca más.

Cuando estás dispuesto a conquistar a una mujer le puedes hacer mil promesas, sabiendo que la mayoría no se van a cumplir, así somos los hombres. Pero cuando encuentras a una mujer especial, las promesas hay que convertirlas en acciones, acciones que te quiten las desconfianza y que poco a poco te hagan sentir cosas que nunca habías sentido.

Algo que aprendí de If I Stay es que cuando conoces a la persona indicada, y cuando tú sabes que esa persona es todo lo que estabas buscando, porque la puedes ver arreglada, desarreglada, recién levantada o a punto de dormir, pero cuando la ves o escuchas,  no existen nadie más. Otra cosa que aprendí y entendí es que la felicidad no es eterna y que el tiempo no lo tenemos comprado, en cualquier momento puede cambiar nuestro destino, para bien o para mal.

Si alguna vez decides quedarte no te puedo prometer que no voy a fallar, de alguna manera u otra todos nos equivocamos, tampoco puedo prometerte que te voy  a bajar la luna y las estrellas, o que todo va a ser perfecto como en un cuento de hadas. Te puedo prometer que no siempre voy a estar de acuerdo contigo, porque no pensamos igual. Te puedo prometer que cada vez que nos veamos voy a intentar sacar una sonrisa y hacerte reír con tonterías, te prometo apoyar en cada decisión y en cada reto que decidas tomar, te prometo estar ahí cuando lo necesites, te prometo hacerte una mejor persona y ayudarte a crecer en todo los sentidos, te prometo hacer tus días felices y las noches inolvidables... así que si algún día decides quedarte, te prometo entregarte mi corazón.

viernes, 6 de febrero de 2015

Jugando al amor...

Muchas veces he pensado que el amor es un juego, donde el que se enamora pierde. Pero son muchos los factores que involucran al juego con el amor. Uno de los más importantes, es que como todo juego, no te lo puedes tomar muy en serio, ya que el que se enoja, pierde.
Hay que aprender a jugar, y la única forma de hacerlo, es haciéndolo muchas veces, ya que adquieres experiencia, pero sobre todo hay que jugar limpio, hay que respetar las reglas, al rival.
Un juego tiene un ciclo, un tiempo, nada es para siempre. Lo que se recomienda, es disfrutarlo a cada instante.
Para ganar se tiene que tener una estrategia, se tiene que pensar en cada movimiento que se da, no puedes arriesgarlo todo en tu primera jugada, ni tampoco apostar poco, se tiene que encontrar un equilibrio y, a medida que va avanzando el juego, se tiene que ir replantar la estrategia e ir viendo lo que vas dando para ganar.

En el juego es muy difícil estar en el lugar y en el momento adecuado, a veces por esas cosas, perdemos, en el amor pasa lo mismo. A veces aunque sea la persona que quieres, los tiempos no coinciden, o llegaste temprano en la vida de ella o demasiado tarde, a veces un segundo, una acción o una palabra puede marcar la diferencia.

Como en todo juego, para ganar hay que perderlo todo, y también para ganar se tiene que perder muchas veces, se tiene que aprender de la derrota y nunca darse por vencido, porque cuando menos te lo esperes va a venir la victoria. Y cuando llegue tienes que aprovecharla al máximo. El amor es similar, puedes equivocarte cientos de veces, puedes tardarte años en encontrar a la persona correcta, puedes cometer todos los errores, mismo que te darán la experiencia para no volver a cometerlos. Al final, el juego y el amor no son tan diferentes, hay que aprender a disfrutar de ambas y divertirse jugando al amor...

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Quiero cogerte...

Quiero cogerte… coger tus penas, tus temores, tus miedos, tus tristezas, tu cansancio, tu llanto. Quiero coger todos esos sentimientos y  tirarlos por la borda para que nunca más los vuelvas a sentir…
Quiero cogerte de la mano y que caminemos a lo que algunos llaman el camino de la felicidad para conocer toda esa belleza que llevas por dentro, toda la pasión, toda la alegría, todo el amor que tienes ahí dentro, y que no te gusta mostrar…

Quiero coger todo el tiempo que hemos perdido, coger cada oportunidad que he dejado pasar para estar junto a ti. Quiero coger todos los momentos que sean necesarios para conquistarte, con cada detalle, con cada palabra, con cada acción que te haga ver todo lo que siento por ti…

Tengo ganas de cogerte tan fuerte de tu cara, para que en mi mirada puedas ver todos los sentimientos que provocas en mi ser… quiero cogerte y apretar tan fuerte tu mano  con ganas de decirte tantas cosas, susurrándote al oído que me haces sentir vivo, porque cuando estoy contigo soy otra persona, no encuentro las palabras para describirlo…

Quiero cogerte de tu mano y que cerremos los ojos por un momento, he imaginar años de locura, de ternura, años sonriendo, años de cosas no tan buenas, pero años en los que siempre estás a mi lado…

Quiero ser parte de tu vida, enamorarte todos los días, tocar el cielo, la luna y las estrellas con tu cuerpo e ilusionarme noche y día…



Así que la próxima vez que me preguntes si quiero cogerte, la respuesta es SÍ! QUIERO (que estés conmigo siempre y) COGERTE (de la mano para recorrer la vida junto a ti...)